Si no conoces la Sierra de Albarracín o en una primera visita esta preciosa localidad te cautivó, es el momento de visitar esta bellísima población, o de preparar el equipaje y repetir experiencia para subir a las Murallas de Albarracín.

Que ver en Albarracin en un fin de semana: Las murallas de Albarracin

¿Qué encontrarás aquí?

Albarracín tiene mucho que ofrecer y nunca nos decepcionará.

Existen muchas opciones de ocio para disfrutar de su cultura, el aire libre, así como múltiples actividades que harán que cualquier visitante pase unos días de descanso absolutamente inolvidables.

Situación y geografía

Albarracín está situado en la Comunidad Autónoma de Aragón, al Suroeste de la provincia de Teruel.

Por su especial toponimia, el casco antiguo está construido sobre las faldas de una montaña, rodeada por el río Guadalaviar.

Las Murallas de Albarracín

Albarracín ha sido, desde tiempos inmemoriales, ciudad estratégica, de ahí que su capacidad defensiva fuera en el pasado imbatible, con una serie de construcciones compuestas, en líneas generales, por tres castillos y dos recintos de murallas.

Fotografía Nocturna de las murallas de Albarracin
Vista Nocturna Albarracin y murallas

Todas las construcciones se han ido edificando a lo largo de la historia.

En este sofisticado sistema defensivo destacan los castillos del Andador, la torre de Doña Blanca, y dos recintos fuertemente amurallados.

El primer recinto amurallado, corresponde a la época musulmana, carece de torres y tiene una puerta de acceso cercana a la Plaza Mayor, por donde podemos acceder.

Imagen de las Murallas de Albarracín desde abajo
Murallas de Albarracín en lo alto

Es el segundo recinto el que posee las murallas más imponentes y también el más grande.

Uno de los monumentos más destacados es la Torre del Andador, construido en el siglo X y anterior a la edificación de este segundo.

Es posible que durante el siglo XIV se reconstruyera el recinto prácticamente en su totalidad.

Éste fue reforzado con torres y almenas para una mejor defensa de la ciudad.

Rutas para subir a las Murallas de Albarracín

Fotografía desde lo alto de la muralla de Albarracin
Fotografía desde lo alto de la muralla de Albarracin

Existen tres rutas para conocer estas grandiosas murallas de Albarracín.

  • Primera opción: En la primera, podemos subir por la calle del Chorro, para a continuación, subir por unas escaleras que nos dejarán al principio del camino.
  • Segunda opción: La calle Subida a las Torres es otra opción de ruta a las Murallas, y el trayecto comienza en la Iglesia de Santiago.
  • Tercera opción: Como última alternativa, podemos subir por el Portal de Molina, donde podremos apreciar en detalle el sistema defensivo de la muralla y sus torres en la falda de la montaña.

Una vez en lo alto, veremos que hay una puerta sobre la muralla donde podremos contemplar el río Guadalaviar y el casco antiguo.

Hay unas escaleras estrechas que conducen a un tramo de la muralla que no está almenado.

Hay también un camino para ascender a la Torre del Andador, que se encuentra a 1.240 metros sobre el nivel del mar.

Las vistas del casco antiguo y del río son impresionantes, y merece la pena visitar las murallas y conocer un recinto fortificado construido en varias etapas históricas, que resulta imponente y majestuoso.

Fotografía de las Murallas de Albarracin iluminadas
Vista Nocturna de las Murallas de Albarracin iluminadas

Quizás no resulte apto para personas con mucho vértigo, y el camino es duro por su impecable construcción, pensada para evitar invasiones de la ciudad.

Pero quizás, si estamos allí, aunque nos den miedo las alturas, no podamos resistirnos a subir y contemplar estas murallas, torres, y almenas, que guardan muchos siglos de historia.

Un poco de historia

La ciudad de Albarracín, antigua capital de un reino de taifas, tiene más 1000 años de historia, y ha sabido conservar todo el encanto y la magia medieval.

Además, tiene una magnífica y amplia oferta cultural.

Fotografía panoramica de Albarracin y sus murallas
Vista de Albarracin y su recinto amurallado

Su historia es muy antigua, ya que Albarracín fue una población donde se asentaron los bereberes, y donde gobernaron, desde el año 1013 al 1045.

De esta época histórica e conservan el Castillo de Albarracín y la Torre del Andador.

Posteriormente, y desde 1170, la taifa pasó por cesión a la noble familia de los Azagra.

Ésta la mantuvo independiente de la Corona de Aragón, hasta la conquista del monarca Pedro III de Aragón, que en 1285 y a pesar de ser una ciudad prácticamente inexpugnable, la sitió hasta conquistarla y anexionarla a la Corona de Aragón.

Otros episodios de importancia tuvieron lugar durante la Guerra Civil, con encarnizadas luchas entre ambos bandos, hasta que los sublevados consiguieron conquistar la localidad.

Hubo personas sitiadas mientras ambos bandos luchaban en una de las contiendas más brutales que se recuerdan en la zona.

Actualmente, la Comunidad de Albarracín está formada por 25 pueblos y es una zona turística, ganadera y agrícola por excelencia.

La vida es extremadamente tranquila, ya que es de las localidades menos pobladas de Aragón, y en general, de nuestro país.

Albarracín, una población singular, apta para todos los gustos

Fotografia de las Murallas de Albarracin por la noche
Las Murallas de Albarracín por la noche

Albarracín está considerado por muchos visitantes uno de los pueblos más hermosos de España, no sólo por su casco antiguo, castillo y murallas, sino también por un entorno natural único.

Si lo que buscamos es una escapada tranquila, el Patrimonio Cultura de Albarracín es inmenso en esta preciosa ciudad totalmente medieval.

De hecho, es Monumento Nacional desde 1961 y posee la Medalla de Oro al mérito de las Bellas Artes 1996.

También ha sido propuesta por la Unesco para ser declarada como Patrimonio Nacional.

En una escapada breve podemos visitar su excelente red de museos, la Catedral, las Murallas, y perdernos por las pintorescas callejuelas del casco antiguo.

Con todas estas visitas, las caminatas están, desde luego aseguradas y probablemente estemos dispuestos a disfrutar de sus humildes pero contundentes platos: las migas, las gachas, la borraja y los níscalos.

En épocas de frío intenso, no puede faltar el gazpacho serrano, en muchas ocasiones acompañado de conejo.

Sólo de pensarlo, se nos puede hacer la boca agua.

Para los más deportistas, la oferta es amplia.

Albarracín es el destino principal en toda Europa para aquellos aficionados a la escalada Boulder, sin cuerda y a baja altura.

Pero también hay opciones de senderismo y bicicleta.

Y para los amantes de la naturaleza, este destino no les decepcionará en absoluto y podrán disfrutar de magníficas vistas, sus Montes Universales, el río Guadalaviar que rodea casi totalmente la población, con un bonito y cómodo sendero fluvial para disfrutar de un tranquilo paseo mañanero a la vera del río.

Y lo más llamativo, el Paisaje Protegido de los Pinares de Ródeno, en el que destacan sus pinos, los sauces, la lavanda y la jara, que impregnan de magníficos aromas el aire puro de este espectacular entorno.

Consejos y recomendaciones prácticas

  • Todas las calles, además de empinadas, están empedradas, por lo que llevar un calzado cómodo es siempre lo más recomendable.
  • Lleva contigo una buena cámara de fotos, y prismáticos, a ser posible. El número de paisajes y lugares pintorescos y recónditos es innumerable y te va a sorprender.
  • Albarracín es una población difícil de recorrer por sus empinadas calles. No olvides hidratarte constantemente, llevando siempre agua.
  • El acceso a las murallas es arduo, es aconsejable no llevar carritos de bebés.
  • Hay mucho que ver, y tal vez la primera vez, sea recomendable contratar los servicios de guías turísticos. Los hay, y muy profesionales, que nos contarán muchas cosas nuevas que ni siquiera aparecen en las guías turísticas.
  • Si nos gusta la gastronomía, hay breves cursos de cocina y de micología. Las setas de la zona son increíbles, y si somos aficionados podemos disfrutar de un buen rato mientras aprendemos a cogerlas.

¿Sabías qué….?

  • El trazado de las calles de Albarracín está muy condicionado por su difícil emplazamiento geográfico, por lo que, en general todo son cuestas, aunque detrás de cada rincón hay una casa señorial que nos puede dejar con la boca abierta. Caminar y descubrir rincones con encanto es una de las mejores experiencias para disfrutar de un entorno cultural único y de unos días inolvidables.
  • En una estación del tan bonita como el otoño, en la que toda la vegetación se renueva, merece la pena subir a lo alto de la población y contemplar su inmensidad de colores marrones, ocres y naranjas
  • En muchos rincones de Albarracín, encontraremos caprichosas fachadas decoradas en rosa y azul. La leyenda cuenta que una ilustre andaluza se casó con un miembro de la prominente familia Navarro de Azuriaga, e hizo pintar la fachada de azul, para recordar siempre su tierra. Parece que este colorido resultado tuvo éxito, puesto que los propietarios de muchas casas señoriales imitaron la pintura de fachadas con tonos muy vivos que resultan espectaculares de ver y fotografiar.

Bueno, pues esperamos que te haya gustado este post y te animes a visitar Albarracin y sus murallas, que sin duda merecen la pena.

Si es así, anímate y reserva tu hotel en Albarracín para disfrutar de unos días de descanso y desconexión.